Esta parte final del informe proyecta el sistema 2026-2028 como un choque entre tres fuerzas que ya se están reforzando entre sí. Más demanda de computación, cadenas de suministro más vulnerables y una rentabilidad cada vez más difícil de sostener.
La tesis central es que la IA no se frena por falta de ambición, sino porque el crecimiento real compite por megavatios, agua, silicio, capacidad logística y márgenes empresariales que no escalan al mismo ritmo.