Inventario forense de opacidad energética

Mapa de qué proveedores publican datos, cuáles no y con qué calidad metodológica.

La evidencia pública sigue siendo mínima y muy desigual

A abril de 2026, casi todo el debate sobre consumo energético de IA descansa sobre un puñado de mediciones de laboratorio, una sola cifra granular de producción y varias estimaciones corporativas o académicas con márgenes de error elevados. El problema principal no es la falta de interés: es la falta de telemetría abierta y comparable por servicio.

Fuentes primarias realmente útiles

10

Entre papers, benchmarks abiertos, declaraciones corporativas y estimaciones auditables.

Rango público para una consulta de texto

0,24-0,34 Wh

Google y OpenAI marcan el estrecho tramo conocido de referencia para chat general.

Desviación máxima observada

x 27

Las cadenas de estimación opacas pueden disparar la diferencia entre el dato inferido y el real.

Este inventario separa medición directa, datos de producción y estimación indirecta para responder una pregunta simple: qué sabemos de verdad y qué seguimos suponiendo.

La conclusión es incómoda: la mayoría de cifras que circulan en prensa, regulación y marketing no son telemetría verificable. Son aproximaciones construidas sobre hardware supuesto, utilización estimada y modelos propietarios que siguen cerrados.

Consumo por modalidad con la evidencia hoy disponible

Escala logarítmica basada en el rango público más citado para texto, generación de imagen y vídeo open source.

Conclusión: el problema central ya no es calcular un número bonito, sino distinguir entre telemetría real y narrativa especulativa. Sin ese corte, cualquier comparación entre modelos sigue siendo frágil.

Fuentes